El sahlab, también llamado a menudo salep, es una de las bebidas más populares de Egipto, a pesar de que no es exclusiva de este país: sus orígenes parecen estar en Turquía, donde se cultiva el ingrediente clave de su receta, pero dada la influencia que ha ejercido el imperio otomano en el Mediterráneo oriental, también es posible degustarlo en Egipto como bebida típica local. En este post te contamos en qué consiste esta elaboración tan singular, que no te dejará indiferente.
Ingrediente clave de sahlab: una orquídea
A simple vista, el sahlab puede parecer una leche cremosa, aromatizada con diferentes ingredientes. Y en parte es así. Pero la clave del gusto y textura de esta bebida es realmente especial, por su rareza en gastronomía: hablamos de la orquídea, concretamente dos subespecies de esta planta, la Orchis mascula y la Orchis militaris. Con los tubérculos de estas plantas, cuyos ejemplares más apreciados son los que crecen de manera silvestre a gran altitud (por encima de los 1.000 msnm), se elabora una harina de sabor muy aromático.
Es esta harina la que se diluye en leche (en algunos casos, en agua) y da como resultado la bebida cremosa conocida como sahlab. Sin embargo, no son los dos únicos ingredientes. En Egipto, por ejemplo, se suele aromatizar aún más con toques de vainilla o de canela. Y se le pueden añadir como topping frutos secos picados, que permanecen en lo alto del vaso dada la consistencia de la crema resultante.
De hecho, esa consistencia es un rasgo verdaderamente distintivo de esta bebida. Y es que la harina de orquídea aporta un toque realmente gelatinoso, y es por ello que se emplea a menudo en la elaboración de helados turcos o en otras creaciones de repostería.
En cualquier caso, hay que tener en cuenta que para la elaboración de la crema es necesario aplicar calor. Es por ello que se considera una bebida de invierno, pues se suele servir en caliente.
Variantes del sahlab
Como es lógico, no existe un sahlab estándar para todos, sino que cada cual le puede aportar un toque propio, especialmente en los distintos países donde se consume. Por ejemplo, una variante muy común en Egipto es descartar la harina de orquídea, pues no siempre es fácil de conseguir fuera de Turquía, y emplear en cambio otro tipo de harina, por ejemplo, maíz o arroz. Cierto es que estas harinas no tienen el mismo sabor que el de la orquídea, pero en ese caso se pone más énfasis en la aromatización de la bebida mediante especias.
También conviene hablar de la variante veraniega del sahlab. Para ello, sólo hay que añadir un paso: el de refrigerar el sahlab. De esa manera, pierde cremosidad y gana aún más consistencia, hasta convertirse en una especie de pudding muy refrescante. Esta variante veraniega se suele llamar muhallebi, e igualmente puede ir adornado de topping de frutos secos
Dónde tomar sahlab
La mejor forma de degustar el sahlab es tranquilamente a la mesa de una cafetería o pastelería. En Egipto es menos habitual encontrarlo en venta a pie de calle, en puestos ambulantes, como sí ocurre en Turquía, especialmente en áreas de montaña, donde un vaso de esta bebida ayuda a calentar el cuerpo.
Y si no consigues encontrar el sahlab en los locales de Egipto, te queda una última opción: la del supermercado. En las tiendas de alimentación y grandes cadenas se venden polvos preparados y listos para mezclar con la leche o el agua caliente. Lógicamente, no es una solución de alta cocina, pero puede servirte para descubrir el gusto tan característico de esta bebida.