Qué es el nemes: claves para reconocerlo y entenderlo

Este post en el que tratamos qué es el nemes sigue otros de este blog donde analizamos otros símbolos fundamentales del Antiguo Egipto, como el anj o el ureo: eran fundamentales para la propaganda y caracterización de los faraones de su momento, y aparecen continuamente ante los ojos de quienes visitan templos y museos. Pero no siempre se comprende su significado, así que este post te ayudará a ello.

Qué es nemes y cómo es

El nemes es una prenda asociada al faraón, pues eran quienes lo podían llevar. Se trata de una especie de pañuelo-tocado que cubre por completo la cabeza, ajustada a la frente con el ureo y rematada al comienzo de la espalda con un nudo a modo de trenza. Este tocado se recogía por detrás de las orejas y podía tener dos remates o tiras que caían por delante de los hombros.

Al parecer, era una prenda de tela de color blanco, sobre la que se disponían bandas horizontales azules. Pero a la hora de representarse artísticamente (en pinturas, relieves o esculturas), su color podía ser dorado (oro) y azul (lapislázuli).

Significado del nemes

Como decíamos, el nemes es, en última instancia, un símbolo de poder, pues sólo los faraones lo podían llevar, lo cual no evita que se hayan encontrado nemes en tumbas de ciertos nobles, probablemente por la creencia de ser protectores en el Más Allá. 

Lo que le confería ese significado era la asociación del faraón con una divinidad y también la fuerza del león, un animal tan asociado al continente africano: según muchas interpretaciones, el nemes podría representar la melena de este gran felino.

Esta prenda es muy habitual encontrarla en decoraciones funerarias donde un determinado monarca aparece representado con los atributos de un dios en su propia tumba. En cualquier caso, parece que los faraones también lo usaban en vida, en momentos de especial importancia, para remarcar su fuerza y poder.

Por extensión, también es posible encontrar criaturas vistiendo el nemes si éstas están asociadas a un faraón. Por ejemplo, las esfinges que custodian una tumba real, siendo la Gran Esfinge de Giza su mejor ejemplo, pero no el único.

Algunos de los más bellos nemes

Con un poco de observación durante tu viaje, identificarás el nemes en numerosos lugares. Quizás el más famoso y espectacular de todos es el de la máscara de Tutankamón, especialmente por estar hecho en oro y lapislázuli, como otros detalles de la propia máscara. Además, al estar expuesta en el Gran Museo Egipcio de Giza en posición erguida y en una vitrina exenta, el visitante puede admirarla desde todos los puntos de vista, incluida la parte trasera donde se aprecia el nudo o trenza a la altura de la nuca.

De hecho, cualquier busto de faraón es una buena ocasión para encontrar esta prenda y contemplarla en 360º. El Museo de Luxor, por ejemplo, posee numerosas estatuas de este tipo en las que se identifican diferentes faraones tocados con el nemes: Akhenatón, Tutmosis III, Amenemhat III, etc.

En lo que respecta a la decoración mural, algunas pinturas muy evocadoras son las de las tumbas de Seti I y Ramsés V/VI: las composiciones, que cubren paredes y techo, muestran a los mencionados faraones con esta prenda en numerosas ocasiones y situaciones, dando ese plus de solemnidad que requiere el ambiente.

Y por supuesto, dado su impacto visual, ha sido siempre una prenda omnipresente en las películas de Hollywood con temática del Antiguo Egipto. Desde las clásicas de los años 50 como Los Diez Mandamientos en la que Yul Brynner interpretaba a Ramsés II hasta las más recientes de animación, como El Príncipe de Egipto. 

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