El sol en Egipto se disfruta y se respeta por igual. Y así es desde la época de los faraones hasta nuestros días, pues el Ministerio de Turismo lanzó hace unos años una campaña llamada #Followthesun (#Siguealsol). En este post te explicamos el porqué de esa veneración, además de darte algunos consejos prácticos para el día a día de tu viaje.
El sol y su significado
El astro rey ha sido siempre un elemento muy venerado por los egipcios, desde la Antigüedad. En un lugar con tantos días de sol (350 días al año en algunos puntos del país) y una orografía (la del valle del Nilo y el desierto) que lo hace omnipresente, aquella civilización lo adoró como un auténtico dios, asociado a Ra. Las necrópolis, además, se situaban en dirección a la caída del sol, añadiendo simbolismo a la muerte como un viaje por el Más Allá, en la barca de Osiris, hasta un nuevo amanecer.
La posición del sol fue tenida en cuenta para numerosas cuestiones, como la construcción de los templos de Abu Simbel y la posición de sus estatuas. E incluso el faraón ‘hereje’ Akhenatón lo eligió como única divinidad oficial, por medio de la adoración del disco solar.
El sol en Egipto a día de hoy
En la actualidad, el sol en Egipto es un auténtico reclamo turístico. Tantos días de sol es una garantía para cualquier programa de viaje, pues facilita la realización de actividades sin contratiempos meteorológicos, incluso durante el invierno, el comienzo de la primavera y el final del otoño: mientras que en otros puntos del hemisferio norte esa época es fría y desapacible, en Egipto es especialmente agradable. Y es por ello que se considera temporada de turismo intenso.
Diciembre, enero, febrero y marzo son meses perfectos para programar circuitos por Egipto cargados de experiencias, favorecidas por el sol. Por ejemplo, cruceros por el Nilo, no sólo por el placer de disfrutar las vistas a bordo sin un calor agobiante, sino también por las temperaturas más benignas para realizar excursiones por los templos y ciudades de las orillas.
Lo mismo ocurre con las vacaciones de desconexión en el Mar Rojo: quienes necesitan un paréntesis de sol y playa en pleno invierno, lugares como Hurghada, Sharm el-Sheij o Marsa Alam son siempre perfectos para relajarse en una tumbona o refrescarse en el agua entre peces de colores.
Incluso cuando el sol desaparece del cielo, su importancia es mayúscula: los cielos despejados de noche propician actividades de observación de las estrellas, especialmente en el desierto egipcio. Y todo lo comentado aquí añade más simbolismo si cabe al eclipse de sol de agosto de 2027.
Precauciones frente al sol
En verano y los tramos más cálidos de la primavera y el otoño, la actividad turística no se detiene. Pero la intensidad de la radiación solar y las altas temperaturas obligan a extremar las precauciones. A modo de resumen, esta es una lista de consejos que debes seguir si tu viaje coincide con los momentos más calurosos del año:
- Protege la piel contra la radiación solar, que es muy intensa en las horas centrales del día. Para ello, usa crema solar y viste prendas finas y largas, por ejemplo de lino o algodón.
- Protege la cabeza, con gorras y sombreros, especialmente de ala ancha para generar la suficiente sombra en el rostro y el cuello.
- Protege los ojos, usando gafas de sol, a ser posible polarizadas para crear una barrera adicional frente a la radiación reflejada en otras superficies, como el agua del mar o del Nilo
- Mantén una buena hidratación, bebiendo agua no especialmente fría en pequeñas cantidades pero de manera habitual, antes de sentir sed.


