El Ojo de Horus es uno de los símbolos más potentes y visuales de la religión del Antiguo Egipto. En este blog ya hemos tratado otros como el anj y el ureo, y ahora le llega el turno a este otro que, como veremos, muchas personas utilizan en forma de amuleto. En las próximas líneas describimos este ojo de aspecto hipnotizante y te contamos cuál es su origen y significado.
Posible origen y significado
Para comprender el origen y significado del Ojo de Horus conviene poner a este y otros dioses en contexto, pues la mitología del Antiguo Egipcio puede resultar compleja y sujeta a diferentes interpretaciones. Horus (dios de la guerra y protector de faraones, representado con cabeza de halcón) era hijo de Osiris (dios de la fertilidad y la resurrección). Osiris fue asesinado por su hermano Seth (tío de Horus).
En su lucha para vengar a su padre, Horus combatió a Seth y quedó herido, perdiendo un ojo. Pero recuperó la vista reemplazándolo por este ojo, con propiedades mágicas, sanadoras y protectoras, pasando a ser la contraparte de dicho dios. A ese ojo también se le llama Udyat o Weydat y es una metáfora de la vigilancia y observación, tanto interior como exterior, especialmente para los faraones, que quedaban bajo su protección.
A menudo se habla de los ojos de Horus como elementos sobrenaturales, el izquierdo asociado a la luna y el derecho, al sol (de ahí que a menudo se hable también de Ojo de Ra, por ser ése el dios del sol). Pero el término más común y el significado más presente en las tumbas y templos es el de Ojo de Horus.
Descripción del Ojo de Horus
Como es habitual en los jeroglíficos y la simbología del Antiguo Egipto, el Ojo de Horus tiene una impactante fuerza visual. Su parte más reconocible es un ojo izquierdo, del que se prolonga la habitual línea de ojos hacia el exterior. Por arriba, enmarcando el conjunto, lo que parece una ceja curvada. Y como base, una línea vertical en forma de pilar y otra en espiral, que podría recordar a la herida que sufrió este dios en su lucha con su tío Seth, que le hizo perder su ojo original.
Son pocos trazos pero conforman un símbolo poderoso, fácil de dibujar y de insertar en contextos muy variados, especialmente los de contextos funerarios: en tumbas o sarcófagos. En esos casos, el Ojo de Horus confería al difunto el poder de ver lo que ocurría en este mundo, así como vigilancia para evitar ataques. Además, se asociaba con la protección y sanación de enfermedades oculares.
Su uso es muy antiguo, pues de hecho ya hay referencias al Ojo de Horus en el Texto de las Pirámides, construidas durante el Imperio Antiguo (III milenio a.C). Y su presencia se mantiene en tumbas y otros espacios funerarios hasta los últimos compases de aquella civilización.
Un fuerte amuleto protector en la actualidad
En nuestros días, el Ojo de Horus sigue estando presente en la decoración de muchos hogares, en accesorios personales o incluso en tatuajes sobre la piel. Y es que muchos lo consideran un auténtico amuleto protector que permite contrarrestar o neutralizar el efecto de un mal de ojo.
Por todo ello, el Ojo de Horus bien se puede considerar un equivalente a la Mano de Fátima, un símbolo que también está presente en el imaginario colectivo de otras sociedades musulmanas, como las de Marruecos y Jordania. Y así lo podrás comprobar en otros viajes que hagas con Mandala Tours, el grupo de agencias al que pertenece Egipto Exclusivo: otras agencias ‘hermanas’ son Jordania Exclusiva, Turismo Marruecos, Turquía Exclusiva… y mucho más.