El Valle de los Monos en Luxor es uno de los lugares más fascinantes y misteriosos de la necrópolis tebana, cuyos principales sectores hemos tratado en este blog: el Valle de los Reyes, el Valle de las Reinas, el Valle de los Nobles e incluso el Valle de los Artesanos. Pero le llega el turno a este lugar tan singular como enigmático, que se sigue investigando en la actualidad, lo que no impide que sea visitado, con interesantes tumbas accesibles en su interior.
Dónde está y por qué se llama así
El Valle de los Monos de Luxor se engloba en lo que se conoce como Valle de los Reyes, pero en realidad se puede considerar un ramal de éste: concretamente, un ramal occidental, de ahí que las tumbas aquí halladas adopten la nomenclatura WV (West Valley). Este pequeño valle encajonado se empleó como lugar de enterramiento de faraones principalmente en tiempos de la dinastía XVIII, pero también de las dos siguientes. Y desde el siglo VIII a.C. fue reutilizado.
No hay consenso sobre el verdadero motivo de este nombre, pero con toda seguridad influye la abundancia de babuinos representados en las pinturas murales de las tumbas. El ejemplo más icónico es el de la tumba de Ay, sucesor de Tutankamón en la dinastía XVIII: en él, doce babuinos parecen simbolizar los doce meses del año.
Sin embargo, también parece claro que en el Valle de los Monos se produjeron enterramientos de babuinos, un primate sobre el que todavía hay muchas especulaciones en relación a su papel simbólico y religioso en el Antiguo Egipto. Ya en el siglo XIX hay referencias a exhumaciones de babuinos momificados en este sector de la necrópolis tebana.
Qué papel tuvieron los babuinos en el Antiguo Egipto
Investigadores de la Universidad de Constanza, en Alemania, publicaron recientemente un estudio con los resultados de sus investigaciones sobre el terreno, en las cuales sometieron a pruebas de ADN a restos de babuinos hallados aquí. Aunque todavía hay muchos interrogantes por resolver, los autores del estudio (principalmente antropólogos) sostienen que los ejemplares de babuinos hallados aquí proceden de la actual Eritrea y tienen una datación que se puede remontar al 800 a.C. Eso sería una prueba más de las ricas y complejas redes de comercio en el Antiguo Egipto.
Pero también podría estar confirmando el respeto y devoción que se tendría por estos animales, que se les consideraría adoradores del sol del Ra, representados a menudo con los brazos elevados y con gesto de veneración hacia el cielo.
No obstante, quedaría por explicar por qué se les pudo someter a la extracción de los dientes caninos en una etapa temprana de su vida, como han podido constatar algunas inspecciones y que indicaría un deseo de protección y defensa frente a estos animales, sagrados o no.
Tumbas más destacadas del Valle de los Monos
Las tumbas del Valle de los Monos no son tan numerosas como las de otros sectores de la necrópolis tebana, pero algunas de ellas son de real interés. Quizás la más destacada es la de Ay, rey anciano que está revestido de un halo de misterio por ser el sucesor de Tutankamón, cuyo reinado terminó abruptamente. También contribuye a su carácter enigmático el hecho de que su imagen fue profanada en su tumba, clasificada como WV23: en ella se encuentra el mencionado mural de los doce babuinos.
Además de la tumba de Ay, se pueden mencionar las tumbas WV22, WV24 y WV25. Esta última está incompleta y, según algunas hipótesis, podría haber sido comenzada por el famoso faraón Akenatón, lo que conecta este grupo de enterramientos con el cisma religioso que experimentó el Antiguo Egipto durante la dinastía XVIII.
Foto: Fabio Achili (CC 2.0)
