La réplica de la tumba de Tutankamon en Luxor es una de las mejores formas de descubrir el sobrecogedor lugar de enterramiento de este joven faraón. La fascinación que ha generado desde su descubrimiento en 1922 es palpable en las numerosas exposiciones que se organizan en el mundo y que tratan de recrear este espacio. Cierto es que su ubicación original es otra (en el Valle de los Reyes, la tumba KV62) y que los objetos allí hallados se exponen en el nuevo Gran Museo Egipcio de Giza. Pero esta versión facsímil de la tumba bien merece una visita, por su nivel de realismo. Aquí te contamos más detalles sobre ello.
Por qué una réplica de la tumba de Tutankamón en Luxor
El motivo de que se hiciera una réplica de la tumba de Tutankamón es evidente: la conservación del original. Así se decidió en 2009, cuando las autoridades egipcias (Ministerio de Antigüedades) se convencieron del deterioro que estaba sufriendo el espacio de la tumba KV62.
Recordemos que dicha tumba había permanecido sellada, es decir, intacta y sin exposición a la luz durante tres milenios. Las visitas del público actual provocan daños inevitables e irreparables, aunque se tomen medidas protectoras, como la limitación de aforo. En 2011, por ejemplo, se limitó el aforo a 1.000 personas al día, y eso provocaba además que muchos viajeros se quedaran con las ganas y la pesadumbre de no poder acceder a ella.
El simple hecho de abrir la puerta exterior ya implica la entrada de polvo y la propia respiración de los visitantes genera una circulación de aire y una fluctuación de la humedad que afecta, por ejemplo, a las pinturas murales, con riesgo de desprendimiento.
Por todo ello, se optó por una solución ya existente en otros espacios interiores de gran sensibilidad, ubicados en otras partes del mundo: la creación de una réplica, aunque no es el lugar original, sí permite una experiencia turística más satisfactoria, con una iluminación más adecuada y un recorrido peatonal más desahogado, sin el riesgo de deterioro por las condiciones ambientales o el descuido de algún visitante.
Quién la llevó a cabo
Por ello, la empresa española y especializada Factum Arte, con sede en Madrid, llevó a cabo una minuciosa documentación digital de cada detalle para después construir la mencionada réplica e instalarla en el subsuelo, recreando fielmente el ambiente que Tutankamón eligió para reposar eternamente y emprender su viaje al Más Allá. Su experiencia y pericia había quedado demostrada tiempo atrás gracias, por ejemplo, a la réplica de la tumba de Tutmosis III.
Además, para entonces ya había una cierta tradición y aprobación acerca de las réplicas de tumbas en Egipto, instaladas en diferentes puntos estratégicos para el turismo y la cultura del país. Así, este facsímil proyectado por el arquitecto Tarek Waly y elaborado por Factum Arte se completó en 2014, inaugurándose por todo lo alto y con el reconocimiento de los principales expertos en la materia, entre ellos el egiptólogo Zahi Zawass.
Dónde está esta réplica
El lugar es, además, muy simbólico: aunque no está exactamente en el Valle de los Reyes, sí lo está muy cerca: en la Orilla Occidental del Nilo, en Luxor, a escasos metros de la Casa Museo de Howard Carter, el arqueólogo que protagonizó su descubrimiento y se construyó aquí una vivienda a modo de centro de trabajo para documentar sus hallazgos.
Por tanto, para entrar a la réplica de la tumba de Tutankamón en Luxor deberás dirigirte a dicha casa museo y adquirir la entrada. Puedes conocer más detalles sobre su ubicación, horario y precios en este otro post de nuestro blog, dedicado a la vivienda y taller de Howard Carter.